El cartel es comentario de las ideas. Es dulce sonido de la información. Se despereza entre la imagen y la tipografía. Se yergue buscando la belleza de lo gráfico. Alborotando y comunicando en su pequeño espacio del formato. Siente las miradas de sus admirados adoradores. Y así, se prepara para ser historia y regodeo estético.

Ñiko, Cuba-México.