Para diseñar también hay recetas. Pero a fuerza de hacer y hacer, se vuelven innecesarias y se aprende a colocar cada ingrediente en la cantidad y el orden correctos; lo más importante son el sentido común y el buen gusto. El dominio del oficio, el bagaje cultural y las experiencias de vida hacen que cada cartel tengan un sabor especial y único.

Jorge Garnica, México.